Cuando al hombre se le pone como medida de todas las cosas, se le convierte en esclavo de su propia finitud.
El dinero es una nueva forma de esclavitud, que sólo se distingue de la antigua por el hecho de que es impersonal, de que no existe una relación humana entre amo y esclavo.
Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo.
Quien no es capaz de desprenderse de un tesoro en un momento de necesidad es como un esclavo encadenado.
El hombre ha de ser esclavo de la acción si quiere vivir.
La diferencia entre un esclavo y un ciudadano es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
La esclavitud más denigrante es la de ser esclavo de uno mismo.
El esclavo que obedece escoge obedecer.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.