Quiero hacer todo tipo de cosas. Quiero hacer comedia. Me encantaría hacer una comedia romántica, y me gustaría hacer algunas piezas de época con textos clásicos. Me encantaría que alguien me eligiera como Macbeth, pero para una película. Solo quiero estar en todos lados.
La Alemania que me entusiasmaba era de una época pasada, un poco romántica y anticuada. Me fui de allí, y lo siguiente que sabes es que tenía esta enorme disco dorado. Fue una experiencia increíble porque no pretendía que fuera así.
Siempre he sido una especie de adicto a cambiar de género. Nunca he estado en el estado de ánimo para hacer lo mismo que la última vez. Por eso, paso de 'Big Love' a la comedia romántica, con película de época... No puedo quedarme quieto.
Me hubiera encantado hacer 'Alicia en el país de las maravillas'. Ser una chica Bond siempre sería divertido. Hemos tenido un montón de acción en 'Eclipse', y sin duda me gustaría seguir en esa línea de acción. Quiero hacer una película romántica de época, pero son muy difíciles de hacer porque son muy caras y no hay un cambio demográfico.
Cada época anhela un mundo más hermoso. Cuanto más profunda es la desesperación y la depresión por el presente confuso, más intenso es ese anhelo.
Ojalá yo naciera en esa época: bailar con Fred Astaire y Gene Kelly, ir a trabajar en el estudio vestido con pantalones hermosos, pañuelos en la cabeza y gafas de sol.
Vivimos en una época peligrosa. El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo.
La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.
El progreso de la medicina nos depara el fin de aquella época liberal en la que el hombre aún podía morirse de lo que quería.
Es probable que en alguna época hubiese más talento en las cárceles que en las universidades.
El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.
Ninguna época ha sabido tanto y tan diverso del hombre como la nuestra. Pero, en verdad, nunca se ha sabido menos qué es el hombre.
La política es el arte de aplicar en cada época aquella parte del ideal que las circunstancias hacen posible.
En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
La marca característica de nuestra época es su repulsión hacia las pautas impuestas.