Para mí, para el tipo de adicto que soy, cuando empiezan a llegar los pensamientos mareados y esas cosas, y hablo de lugares resbaladizos, personas resbaladizas y cosas resbaladizas, ya sabes, tengo que llevar mi teléfono móvil, eliminar todos los números, cambiar los números para que nadie pueda contactarme.
Sólo temo a mis enemigos cuando empiezan a tener razón.
Las mayores dificultades del hombre empiezan cuando puede hacer lo que quiere.
Las revoluciones empiezan con la palabra y terminan con la espada.