Vine a Estados Unidos porque oí que en este país existía una gran, gran libertad. Cometí un error al elegir Estados Unidos como una tierra de libertad, y es un error que en el balance de mi vida ya no puedo compensar.
¿Qué hombre inteligente, si le dieran a elegir, escogería vivir sin rosas o sin berzas, sin correr a asegurar las berzas?
En política siempre hay que elegir entre dos males.
Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.
Es de sentido común elegir un método y probarlo. Si falla, admitirlo sinceramente y probar con otro. Pero, sobre todo, intentar algo.