Todos estamos obligados al trono del Ser Supremo por una cadena flexible que retiene sin esclavizarnos. El aspecto más maravilloso del esquema universal de las cosas es la acción de los seres libres bajo la guía divina.
Es divina, nunca deja de pensar en algo bello y nuevo.
Haciendo el bien nutrimos la planta divina de la humanidad; formando la belleza, esparcimos las semillas de lo divino.
Yo no bebo, no fumo, no escucho la radio, no me drogo, como poco. Yo diría que mis únicos vicios son El Quijote, La divina comedia y no incurrir en la lectura de Enrique Larreta ni de Benavente.
Cuando la política promete ser redención, promete demasiado. Cuando pretende hacer la obra de Dios, pasa a ser, no divina, sino demoníaca.