En 1962 tenía 17 años, así que sin duda estaba viendo programas de danza en la televisión.
Pero en realidad nos acompaña todo el mundo de la danza.
La teoría de cuerdas tiene la posibilidad de demostrar que todos los eventos maravillosos del universo — desde la frenética danza de los quarks subatómicos hasta el vals majestuoso de estrellas binarias en órbita, desde la bola de fuego primordial del Big Bang hasta la majestuosa espiral de las galaxias celestiales — son reflejos de un gran principio, la física, una ecuación maestra.
Mi vida ha sido una gran broma, una gran danza, una canción que se acercaba, reía tan fuerte que casi me ahogo cuando pienso en mí mismo.
El papel más honroso en una conversación corresponde al que da la ocasión a ella, y luego al que la dirige y hace que se pase de un asunto a otro, pues así uno dirige la danza.