Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.
Hay hombres cuya conducta es una mentira continua.
No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.
No hay cosa más fría que un consejo cuya aplicación sea imposible.
Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos.
Mi silencio les molesta. Yo era como una botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.
Presta solamente aquello cuya pérdida puedas soportar.