¿Marxista? No, ateo.
Dale vueltas al comunismo, en todos sentidos, y llegarás al punto que, de grado o por fuerza, el individuo deberá sacrificase a la colectividad o a la democracia comunista. Mientras una sociedad no me permita comer, vestir, morar, difundir mis ideas a mi manera y sin control alguno -a condición de que no domine ni explote a nadie- consideraré su fundamento como autoritario.
El comunismo solo es compatible con la moral de la renunciación, es decir, con una moral de esclavos.
El Mercado no es un invento del capitalismo, siempre ha existido, es un invento de la civilización.
El comunismo, como cualquier otra religión revelada, se basa en gran parte en las profecías.
La historia me absolverá.
A las personas no se les puede prohibir. ¿Qué método es ese de prohibirle a la gente que fume?
Las ideas no necesitan armas para conquistar a las grandes masas.
Si se me considera un mito, pero es mérito de los Estados Unidos.
Nosotros no buscamos ningún interés material. Pero los imperialistas es lógico ¡Que no lo entiendan!
El comunismo (de común), entendido como organización social y económica, es una asociación basada en la comunidad de los medios sociales de producción y los bienes que con ellos se producen, mediante la participación directa de sus miembros en un ámbito de vida colectiva.