No se hizo la miel para la boca del asno.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y, como en las películas, nace y renace en cada saboreador.
Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca.
El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de las angustias.
El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.
En la boca del viejo todo lo bueno fue, y todo lo malo es.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Si A es el éxito en la vida, entonces A = X + Y + Z. Donde X es trabajo, Y es placer y Z es mantener la boca cerrada.
Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.