El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significado alguno para un alma fuerte, serena y segura de sí misma.
Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para lo porvenir.
Mucha buena gente que sería incapaz de robarnos el dinero, nos roba sin escrúpulo alguno el tiempo que necesitamos para ganarlo.
Es posible que la frase dictadura del proletariado no tenga sentido alguno. Tanto valdría decir: la omnipotencia de los conductores de autobús. Es evidente que si un conductor fuera omnipotente, no conduciría un autobús.
Es absolutamente imposible encarar problema humano alguno con una mente carente de prejuicios.