Tengo esta fobia: no me gustan los espejos. Y no me veo a mí mismo en la televisión. Si surge algo, apago la televisión o abandono la habitación.
He llegado a la convicción de que el abandono por parte de los economistas de discutir en serio lo que es realmente el problema crucial de nuestro tiempo se debe a una cierta timidez acerca de ensuciar sus manos al pasar de las cuestiones puramente científicas a cuestiones de valor.
Toda la fuerza de los círculos respetables a los que yo pertenecía, ese círculo respetable que sabía que no valoraba la seguridad ganada, la delgada posibilidad de reemplazarla en caso de pérdida o abandono, estaba en mi contra.
Me pinto largas tiras de tela y abandono ellos en la playa, o poner el pan en patrones geométricos para el centro de palomas. Quería que la gente a encontrar algo agradable e intrigante rompecabezas terminado. A continuación, me gustaría volver para ver si las cosas seguían allí, o si alguien se daría cuenta.
Entonces abandonó los cómics de obras de arte, porque tenía una visión romántica de ser como Vincent Van Gogh Jr.
Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro.
Si un hombre se deja tentar por un asesinato, poco después piensa que el robo no tiene importancia, y del robo pasa a la bebida y a no respetar los sábados, y de esto pasa a la negligencia de los modales y al abandono de sus deberes.