Voltaire y Rousseau, dos titanes de la Ilustración francesa, comparten una profunda crítica hacia la civilización y sus efectos en la naturaleza humana. Voltaire, con su aguda ironía, sugiere que la civilización no solo perfecciona la barbarie, sino que también convierte la gobernanza en un juego de intereses desiguales. Sus palabras reflejan un escepticismo hacia las instituciones y una invitación a la autocrítica. Por otro lado, Rousseau, aunque también crítico, plantea una visión más introspectiva, destacando la pérdida de la inocencia y la autenticidad en la sociedad. Mientras Voltaire se enfoca en el efecto de las estructuras sociales sobre el individuo, Rousseau investiga el impacto de la cultura en la naturaleza humana, sugiriendo que la verdadera autoridad reside en la igualdad y la libertad. Ambos, a su manera, abogan por una reflexión sobre las contradicciones del progreso humano.
Voltaire
Escritor de Francia (1694–1778)
Voltaire, de nombre real François Marie Arouet, fue también un historiador, filósofo y abogado. Figura como la mayor figura del movimiento de la Ilustración, donde se enfatizaba a la razón humana y la ciencia por encima de todo. Fue elegido miembro de la Academia Francesa en 1746, reconociendo, así, sus capacidades literarias. Son conocidas sus discrepancias ideológicas sobre la guerra con su compatriota Montesquieu. También encuentra una buena representación de su moral con los escritos del filósofo inglés y artífice del liberalismo John Locke.
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Jean-Jacques Rousseau
Filósofo de Suiza (1712–1778)
Jean-Jacques Rousseau fue, además de filósofo, escritor, naturalista, botánico, músico y definido como un ilustrado (aunque él no represente el movimiento de la Ilustración). Sus ideas políticas influyeron en la Revolución Francesa, ya que desarrolló muy bien las teorías republicanas. Escribió su obra más famosa: El contrato social, aunque también tiene otra como Emilio, o de la educación. Se definió como demócrata e instó al pueblo a rebelarse contra los tiranos y políticos.
Frases de Jean-Jacques Rousseau
Nadie tiene autoridad natural sobre sus semejantes.
Las personas que saben poco suelen ser grandes conversadores, mientras que los hombres inteligentes, que saben mucho, dicen poca cosa.
Asumo el mismo proyecto que Montaigne, pero con un objetivo contrario a su propia naturaleza, porque escribió sus Ensayos solo para los demás, y yo escribo mis ensueños solo para mí.
El dinero es la semilla del dinero, y la primera moneda a veces es más difícil de conseguir que el segundo millón.
A pesar de que la modestia es natural en el hombre, no lo es en los niños. La modestia solo comienza con el conocimiento del mal.
El cuerpo político, así como el cuerpo humano, comienza a morir tan pronto como nace, y lleva en sí las causas de su destrucción.
Quien se sonroja ya es culpable, la verdadera inocencia no se avergüenza de nada.
Toma del filósofo el placer de ser oído y su deseo de conocimiento cesa.
La lectura, la soledad, el ocio, la vida tranquila y sedentaria, las relaciones con las mujeres y los jóvenes, estos son caminos peligrosos para un hombre joven, y los llevan constantemente en peligro.
La lectura, la soledad, la ociosidad, una vida tranquila y sedentaria, las relaciones sexuales con jóvenes mujeres, estos son caminos peligrosos para un hombre joven, y lo llevan constantemente al peligro.
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