El refranero popular, a través de su sabiduría concisa, refleja las dinámicas sociales y las costumbres que guían la conducta humana, mostrando cómo la moralidad a menudo se ve influenciada por la tradición y la repetición. Por otro lado, Edmund Burke, con su enfoque filosófico y político, examina la complejidad de la moralidad en el contexto de la religión y la sociedad, señalando que la indiferencia y la falta de virtud pueden llevar a la descomposición de las relaciones humanas. Ambos autores abordan la naturaleza humana y la ética, aunque el refrán se centra en la sabiduría popular y la observación cotidiana, mientras que Burke investiga las implicaciones más profundas de la moralidad en la sociedad y el individuo.
Edmund Burke
Estadista de Irlanda (1729–1797)
Edmund Burke , escritor y político, es considerado el padre del liberalismo-conservadurismo británico, tendencia que él llamaba old whigs , en contraposición con los new whigs , quienes, al contrario de los old whigs, apoyaban la Revolución francesa.
Frases de Edmund Burke
Lo que alguna vez desune al hombre de Dios, también desune al hombre del hombre.
Nada es tan fatal a la religión como la indiferencia.
Si usted puede estar bien sin salud, usted puede ser feliz sin virtud.
Agradar cuando se recaudan impuestos y ser sabio cuando se ama son virtudes que no han sido concedidas a los hombres.
Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud.
El amor celoso enciende su antorcha en el fuego de las furias.
Bajo la presión de las preocupaciones y tristezas de nuestra condición mortal, los hombres siempre buscan en cierta ayuda física para sus consuelos morales: vino, cerveza, opio, brandy o tabaco.
Nunca desesperes. Pero si a ello llegas, sigue trabajando a pesar de la desesperación.
Para impuestos y agradar, no más que amar y ser sabio, no se da a los hombres.
La hipocresía puede permitirse ser magnífica en sus promesas, porque nunca tiene la intención de ir más allá de la promesa, no cuesta nada.
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