Oscar Wilde y Platón, aunque separados por siglos y contextos, exploran la complejidad del comportamiento humano y la moral. Wilde, con su aguda observación, destaca la lucha interna del individuo, sugiriendo que las propias culpas son una de las mayores pesadillas de la vida. Su cinismo revela una visión cruda de la realidad, donde la tentación se convierte en una parte inevitable de la experiencia humana. Por otro lado, Platón se adentra en las raíces de la conducta, identificando el deseo, la emoción y el conocimiento como motores de la acción humana. Para él, la belleza y la virtud son ideales que deben guiar nuestras decisiones, sugiriendo que la verdadera riqueza no proviene de lo material, sino del cultivo de la sabiduría. Juntos, estos autores ofrecen un diálogo entre el hedonismo y la búsqueda de la verdad, reflejando las tensiones en la naturaleza humana.
Oscar Wilde
Poeta de Inglaterra (1854–1900)
Oscar Wilde fue, además, dramaturgo y escritor. Se le considera uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano. Wilde fue una persona célebre en esa época debido a su gran y aguzado ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas, obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.
Ver todas las frases de Oscar Wilde →
Platón
Platón[n. 1] fue un filósofo griego seguidor de Sócrates[n. 2] y maestro de Aristóteles. En 387 fundó la Academia, institución que continuaría su marcha a lo largo de más de novecientos años[n. 3] y a la que Aristóteles acudiría desde Estagira a estudiar filosofía alrededor del 367, compartiendo, de este modo, unos veinte años de amistad y trabajo con su maestro.[n.
Frases de Platón
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
El comportamiento humano se deriva de tres fuentes principales: el deseo, la emoción y el conocimiento.
Un hombre no puede practicar muchas artes con éxito.
Todo el oro que está en o sobre la tierra no es suficiente para cambiar por la virtud.
La belleza es el esplendor de la verdad.
Ante todo es necesario cuidar el alma si se quiere que la cabeza y el resto del cuerpo funcionen correctamente.
Toda la ignorancia no es tan terrible o extremo un mal, y está lejos de ser el más grande de todos, demasiada inteligencia y mucho aprendizaje, acompañados de mala llevar-up, son mucho más mortales.
No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.
Todos los hombres son iguales por naturaleza, hecho todo de la misma tierra por un trabajador, y sin embargo, nos engañamos a nosotros mismos, tan querido para Dios es el campesino pobre como el poderoso príncipe.
La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.
Ver todas las frases de Platón →