George Bernard Shaw y John Locke, aunque pertenecen a contextos diferentes, comparten una crítica incisiva hacia la sociedad y la condición humana. Shaw, con su humor mordaz, desafía las normas sociales y cuestiona la moralidad convencional, sugiriendo que el sacrificio y la manipulación son inherentes a la naturaleza humana. Por otro lado, Locke se centra en el valor del conocimiento y la razón como pilares de la sociedad; argumenta que la propiedad y la mejora personal son motivaciones fundamentales para la vida en comunidad. Mientras Shaw se burla de la hipocresía social, Locke aboga por un entendimiento racional que empodera al individuo. Ambos autores revelan que la comprensión y la crítica de la sociedad son esenciales para la evolución del pensamiento humano.
George Bernard Shaw
Escritor de Irlanda (1856–1950)
George Bernard Shaw fue, además de escritor, un crítico y activista político. También escribía obras de teatro. Ganó el Premio Nobel de literatura en el año 1925 y del Óscar en el año 1938. Escribía multitud de libros; ya fueran novelas, ensayos, obras de teatro de drama, etc... Fue un autor polifacético y con un sentido muy agudo del humor. Shaw se preocupó por las incoherencias en la escritura de la lengua inglesa, a tal grado de que en su testamento destinó una parte de sus bienes a la creación de un nuevo alfabeto fonético para el inglés. Shaw se convirtió en la primera persona en haber ganado durante su vida un Nobel (literatura) y un Oscar (en la categoría de mejor guion, por Pigmalión), en 1938.
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John Locke
Filósofo de Inglaterra (1632–1704)
John Locke se le considera el padre del empirismo y el liberalismo moderno. Sus pensamientos son racionales y no determinados por el empirismo. Trata a la religión como un asunto privado de cada persona, en la que solo tienen que ver Dios y el hombre. Locke, en este sentido, es iusnaturalista, ya que cree en un Derecho Natural que impone la armonía global del mundo. Su pensamiento está a favor, también, del reconocimiento de la propiedad privada como parte esencial de una sociedad. John Locke consideraba la propiedad, la vida, la libertad y el derecho a la felicidad los derechos naturales del hombre (ley natural), mucho antes de la creación de la sociedad.
Frases de John Locke
La razón por la que los hombres entran en la sociedad es para preservar su propiedad.
Las nuevas opiniones son siempre sospechosas y, por lo general, opuestas, sin ninguna otra razón que el hecho de no ser comunes.
La mejora de la comprensión sirve para dos fines: en primer lugar, nuestro propio aumento de los conocimientos, en segundo lugar, para que podamos transmitir ese conocimiento a otros.
El único obstáculo contra el mundo es un conocimiento profundo del mismo.
El temor del mal es un principio mucho más por la fuerza de las acciones humanas que la perspectiva del bien.
La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo, es cosa que también lleva consigo el placer constante.
Nuevas opiniones siempre son sospechosos, y por lo general se opusieron, sin ninguna otra razón, sino porque no son ya comunes.
El único obstáculo contra el mundo es un conocimiento profundo del mismo.
Nuestros actos nos disimulan. La gente necesita un tiempo interminable para crear sus obras, hasta que cada uno descubre las obras adecuadas para él. Sin embargo, cada día, cada hora, se precipita. No hay tiempo.
La razón por la que los hombres entran en la sociedad es para preservar su propiedad.
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