George Bernard Shaw y Jean-Jacques Rousseau, aunque separados por el tiempo y el contexto, ambos abordan la complejidad de la naturaleza humana y la percepción de la realidad. Shaw, con su aguda ironía, muestra cómo las acciones son interpretadas de manera diferente según quién las ejecute, cuestionando la moralidad de los seres humanos a través de su célebre frase sobre el tigre. Por otro lado, Rousseau, con su inclinación hacia la introspección y la paradoja, reflexiona sobre la dualidad del ser humano y la inocencia de las acciones que se ocultan bajo la apariencia de misterio. Ambos autores coinciden en que la imaginación y la reflexión son esenciales para comprender y criticar el comportamiento humano, sugiriendo que el verdadero entendimiento requiere una mirada más allá de las convenciones y prejuicios establecidos.
George Bernard Shaw
Escritor de Irlanda (1856–1950)
George Bernard Shaw fue, además de escritor, un crítico y activista político. También escribía obras de teatro. Ganó el Premio Nobel de literatura en el año 1925 y del Óscar en el año 1938. Escribía multitud de libros; ya fueran novelas, ensayos, obras de teatro de drama, etc... Fue un autor polifacético y con un sentido muy agudo del humor. Shaw se preocupó por las incoherencias en la escritura de la lengua inglesa, a tal grado de que en su testamento destinó una parte de sus bienes a la creación de un nuevo alfabeto fonético para el inglés. Shaw se convirtió en la primera persona en haber ganado durante su vida un Nobel (literatura) y un Oscar (en la categoría de mejor guion, por Pigmalión), en 1938.
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Jean-Jacques Rousseau
Filósofo de Suiza (1712–1778)
Jean-Jacques Rousseau fue, además de filósofo, escritor, naturalista, botánico, músico y definido como un ilustrado (aunque él no represente el movimiento de la Ilustración). Sus ideas políticas influyeron en la Revolución Francesa, ya que desarrolló muy bien las teorías republicanas. Escribió su obra más famosa: El contrato social, aunque también tiene otra como Emilio, o de la educación. Se definió como demócrata e instó al pueblo a rebelarse contra los tiranos y políticos.
Frases de Jean-Jacques Rousseau
Odio los libros; sólo nos enseñan a hablar de cosas que no conocemos.
Aquellos que son más lentos en hacer una promesa son los más fieles en cumplirla.
Lectores ordinarios, perdonad mis paradojas: uno tiene que hacerlas cuando reflexiona; y aunque digas cualquier cosa, prefiero ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios.
El primer paso hacia el vicio es vestir las acciones inocentes de misterio, y al que le gusta esconder algo, tarde o temprano tiene motivos para ocultarlo.
Yo siempre he dicho y sentido que la verdadera diversión no se puede describir.
¿Qué sabiduría más grande se puede encontrar que la bondad?
La lectura, la soledad, la ociosidad, una vida tranquila y sedentaria, las relaciones sexuales con jóvenes mujeres, estos son caminos peligrosos para un hombre joven, y lo llevan constantemente al peligro.
Desear no es querer. Se desea lo que se sabe que no dura. Se quiere lo que se sabe que es eterno.
¿Cuántos héroes famosos y de gran espíritu han vivido un día demasiado largo?
Los ingleses están predispuestos al orgullo, los franceses a la vanidad.
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