George Bernard Shaw y G.K. Chesterton, aunque provenientes de contextos culturales diferentes, comparten una profunda reflexión sobre la naturaleza humana y el poder. Shaw, con su aguda crítica social, enfatiza que el verdadero peligro reside en la mediocridad de aquellos que, al obtener poder, revelan su falta de inteligencia y moralidad. En contraste, Chesterton se centra en la percepción y la realidad, sugiriendo que la verdadera grandeza a menudo pasa desapercibida ante la mediocridad. Ambos autores abogan por una conciencia crítica: Shaw a través de la sátira y Chesterton mediante el asombro filosófico, mostrando que el conocimiento y la comprensión de uno mismo y del mundo son esenciales para evitar la corrupción y la fatalidad en la vida.
George Bernard Shaw
Escritor de Irlanda (1856–1950)
George Bernard Shaw fue, además de escritor, un crítico y activista político. También escribía obras de teatro. Ganó el Premio Nobel de literatura en el año 1925 y del Óscar en el año 1938. Escribía multitud de libros; ya fueran novelas, ensayos, obras de teatro de drama, etc... Fue un autor polifacético y con un sentido muy agudo del humor. Shaw se preocupó por las incoherencias en la escritura de la lengua inglesa, a tal grado de que en su testamento destinó una parte de sus bienes a la creación de un nuevo alfabeto fonético para el inglés. Shaw se convirtió en la primera persona en haber ganado durante su vida un Nobel (literatura) y un Oscar (en la categoría de mejor guion, por Pigmalión), en 1938.
Ver todas las frases de George Bernard Shaw →
Gilbert Keith Chesterton
Escritor de Inglaterra (1874–1936)
Frases de Gilbert Keith Chesterton
La camaradería no es más que la mitad de la vida: la otra mitad es el amor, una cosa tan diferente de aquella, que podría uno imaginarse que fue creada para otro universo.
La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino que los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro.
Lo más práctico e importante en un hombre es su concepto del Universo.
La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones.
En todo lo que vale la pena tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o tedio que hay que superar para que el placer pueda revivir y mantenerse.
Dios crea cada margarita por separado, pero nunca se cansa de crearlas. Puede que tenga un apetito eterno por la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.
La función esencial de la lisonja es lisonjear a las personas por las cualidades que no poseen.
Un hombre puede combatir una afirmación con un razonamiento; pero una sana intolerancia es el único modo con que un hombre puede combatir una tendencia.
Ver todas las frases de Gilbert Keith Chesterton →