Mae West, de nacimiento Mary Jane West, destacaba por su provocativa e irreverente actitud. Se le considera, además, como el primer símbolo sexual (sex symbol) y mujer fatal (femme fatale) de la historia del cine. Fue una maestra del doble sentido y tenía una gran ironía, como lo demuestran sus frases. Apareció en el firmamento del cine y eso escandalizó a los puritanos de su tiempo. Tenía unas sinuosas curvas que exhibía en poses provocativas y sensuales. El pintor español Salvador Dalí la retrató en un cuadro suyo.